Ramón Guardáns titula su charla “De la escuela de Nippur a EMEP: 4000 años de representacion de datos“.
Nos habla de “tabletas” con datos encontradas en Nipur, cerca de Babilonia. Están hechas de barro y podemos observar una distinción en los contenidos que albergan, por ejemplo, se encuentran 2500 solo de matemáticas.
Para hacer cálculos, utilizan una tableta donde van poniendo los datos y donde apuntan referencias que sacan de otras. Trabajan modularmente y los módulos hacen las partes.

Nos enseña varios de sus proyectos. El más interesante es EMEP, que se encarga de medir la contaminación del aire en la atmósfera.

Se calcula la contaminación del aire (por ejemplo las dioxinas que se generan en la quema de petroleo), los datos se representan en un mapa, y asi podemos ver la información en distintos paises. De esta manera, también se hace historia, por ejemplo, Portugal en el 2005 tuvo un montón de incendios, por lo que ese año tiene los indices muy altos.
Estos datos también se pueden mezclar con otros. Si los juntamos con la velocidad y dirección del tiempo, podemos determinar hacia donde se dirijen esas toxinas y donde se van a asentar (suelo, flora, fauna,…). Por ejemplo, vemos las emisiones de España y si las juntamos con el viento, sabemos a quien y que cantidad de toxinas estamos enviando a nuestros vecinos.

Estos datos, al visualizarse, dan un mayor grado de concienciación sobre los problemas climatológicos.
Cuando se trabaja con datos hay que tener cuidado porque los datos son un proceso matemático, fisico,… pero también lo es la forma de interpretarlos, por lo que se pueden manipular o malinterpretar. Por eso, parte de la organización se dedica a controlar como son tomados esos datos.
Los datos, politicamente, tienen dos caras. Por un lado sirven para crear miedo con lo del cambio climático porque si no estas metido en materia y te hablan de una sustancia generada en un 10.000 o en un 1000.000, te alarman, haciendo que suene como mucho, cuando realmente no es nada. De la misma manera, cosas que nos deberían alarmar, consiguen hacer que nos parezcan datos insignificantes.
























