Exposición “Aquí, allí y en ningún sitio” del escultor de Liverpool en el Torreon Fortea.
Bajas las escaleras adentrándote en el mundo de Gibson y te reciben Paco y Manuel, dos de sus esculturas, mirándote, como si estuviesen vivos, casi asustándote. Paco sentado desnudo en una silla, Manuel de pie junto a la entrada. Ambos de cartón pluma y resina, pero con unos ojos que muestran su alma.

En la pequeña sala lateral están las “Tormented Souls”, 2 esculturas retorcidas y locas. En la sala del fondo te adentras en la vida de barrio, pequeños personajes que recuerdan a aquellos con los que te cruzas en el día a día, de un realismo y una dulzura increíbles.

En palabras de Alfonso Nasarre de Letosa: “A esos seres -gente de barrio reciclada- con los que nos cruzamos cada día en la calle, nuestra mirada no los individualiza, porque no los vemos; un día, de repente, cobran vida:nos miran [...] Y nos intrigan, y esperamos verlos de nuevo al día siguiente, en el bar, en la tienda, en el consultorio, en el parque [...] Hasta que pasan a formar parte de los recuerdos y sensaciones que para nosotros forman una ciudad”









