Hace unas semanas estuvimos de vacaciones en Belgica.
En Bruselas nos alojamos en el Hotel Bloom en el que cada habitación esta decorada por un artista. La nuestra estaba pintada por Viliam Slaminka.

Al hacer el checkin nos dijeron que había una exposición en la primera planta que se inauguraba por la noche, así que nos pasamos por allí para ver lo que había. Nuestra sorpresa fue que la exposición no era en una sala sino que cada habitación de la primera planta había sido “invadida” por un artísta y el espacio se había convertido en la obra de arte. El pasillo de la primera planta del hotel estaba lleno de gente, música, copas, risas…
Nos disponemos a abrir cada una de las puertas:
Chambre 103. Amandine Levy.
Al entrar en la habitación una chica rubia tumbada en la cama con una copa de champagne en la mano te sonreía mientra hablaba animadamente con un chico.
Amandine y su compañero nos contaron como hacían fotos con el movil en partys y después Amandine las pintaba a tamaño gigante.

Chambre 104. Benjamin Spark.
Al abrir la puerta de la habitación, un delicioso olor a chocolate te azotaba en la nariz.
Benjamin había construido un cubo gigante en el que había pegado miles de ositos de chocolate y lo había situado en el centro de la habitación. Los ositos se iban derritiendo con el calor de las luces de la habitación y dejando una mancha marrón en el suelo. El título de la obra: Hurry it´s melting

Chambre 105. Katia Ben.
Por debajo de la puerta de la habitación 105 salían luces de neón.
Katia había construido un cubo con hilos de colores fosforescente de forma que al apagar la luz brillaban. Ocupaban todo el espacio de la habitación.

Chambre 106 y 120. Stoul- Miette- Eliz.
Una interacción en 2 habitaciones.
En la 106 el universo siniestro, sombrio y fetichista de Miette.
En la 120 el universo femenino, acido y pop de Stoul Estelle Hargous-Martin.
Y las 2 habitaciones decoradas por la fotografa Eliz como si fuesen las habitaciones de las propias artístas.


Chambre 107. Stephan Vee.
Eel suelo de la habitación y la cama lleno de una interminable tira transparente pintada de colores Cyan Magenta y Amarillo.
Stephan simula un número interminable de negativos. Sobre la cómoda 2 cajas de luz.

Chamber 108 y 118. Reservoir Shop.
Party time!
Reservoir Shop es una nueva marca y tienda de ropa de los nuevos talentos emergente en Bruselas. Los creadores de la idea, Nicolas Vlock y Yoan Benaniba nos explican que en su instalación pasas primero a la habitación 108 en la que un estilista te viste con ropa de su tienda, despues ta maquillan y la propia Yoan te lleva a la habitación 118 donde te peinan y una fotógrafa te hace una foto en un pequeño estudio improvisado en la propia habitación.


Chamber 109 Sophie Toulouse.
Yo no quiero entrar a esta habitación. Me da miedo.
Unos zapatos de payaso enormes en la puerta entre abierta. La luz apagada a excepción de una lampara giratoria que proyecta formas en las paredes. la tele proyecta una película de miedo y en la cama hay un bulto como si alguien durmiese. La pintura de Sophie Toulouse con formas geométricas en rojo apoyada en la mesa.

Chamber 110. Sandrea Simons.
Un mundo mortalmente mágico.
Sandrea esta sentada en el suelo sobre la moqueta verde. Lleva una corona de princesa y esta rodeada de animales disecados como si se tratase de un museo de ciencias pero con la diferencia de que estos animales están maquillados, vestidos, tienen flores, pendientes y collares de perlas…, Una mezcla entre Frankenstain y Sisi emperatriz.

Chamber 111. Sophie Dassel.
Lo visible y lo invisible.
Con luces de neón vemos el trabajo de Sophie Dassel. Maniquís hechos de materiales reclicados ocupando el espacio de la habitación y una colcha de plásticos también reciclados cubre la cama. El blanco de todos los materiales hace que brillen con luz propia y nos permite leer ver y leer cosas que con luz no veriamos.

Chamber 112. Damin Paul Gal.
Un cerdito con un collar de perro te da la bienvenida, tirando de él, un maniquí.
Mezcla de fotografía, escultura, collage y pintura. Damin ha desarrollado una nueva técnica termodinámica para tratar el plástico y la utiliza para vestir a sus escultura o hacer carteles.

Chamber 114. Samuel Levy.
El techo lleno de cintas de papel como naturalez artificial. En las paredes las pinturas abstractas de Samuel Levy con la misma temática.
Chamber 115. Isabelle Rousseau.
Cada una de las obras parece una pequeña lámpara que ilumina una parte de la habitación.
Isabelle muestra una forma muy creativa de utilizar la fotografía. Fotos de personas impresas y superpuestas como si se tratasen de la propia piel. Montadas en cajas de luz. Se superponen los colores y las formas.

Chamber 116. Taling.
El universo del PopArt.
No hay trozo de la habitación que no esten llenos por un personaje de Taling: manga, un smile, un comic o candy candy posando desnuda como la Venus. Pintados directamente sobre la pared, en la colcha, las lámparas, proyectados, en lienzo colgados o en el cuerpo pintados en un performance live.

Chamber 117. “4″.
Un trabajo conjunto de Gina Olafson, Jean Baptiste Biche y Gala Moody.
Chamber 119. Corinne Lecot.
Los personajes de sus fotos salen de las paredes blancas de la habitación.
Corinne recorta de sus fotografías a los protagonistas dejándolos con el fondo blanco, como si los sacase del paisaje y de esta forma del contexto de la foto.

Chamber 121. Carl Jonckheere.
Pintura abstracta en la última habitación de la planta primera del hotel.
Según las palabras de Carl, “la pintura es lo que es” y la saca de toda percepción intelectual para dejar al espectador ver y disfrutar sin pensar.

Gracias a Toño por las fotos del post.
Se pueden ver más fotos del evento en su facebook.





